jueves, 20 de septiembre de 2012

EL BLANQUEAMIENTO DENTAL



Nuestra sonrisa es una manera importante de socializar con el medio que nos rodea, ella nos puede ayudar a abrir o cerrar algunas puertas. Una sonrisa bella es sinónimo de salud, de juventud, y de éxito.
El blanqueamiento dental además de brindarle al paciente mejor estética, promueve la salud oral, ya que favorece la disminución de la placa y la curación de heridas.  Provee al paciente de mayor comodidad consigo mismo y con los demás, elevando su autoestima.
El color de nuestros dientes es dado inicialmente por la dentina, y depende de nuestra información genética; va oscureciéndose a medida que nos hacemos mayores.  Una vez que han salido en la boca puede verse afectado por golpes, y la ingesta de algunos antibióticos.  Manchas blancas congénitas pueden afectar el esmalte, o factores externos como el cigarrillo, el consumo de ciertos alimentos con fuerte contenido de pigmentos, y enjuagues de clorhexidina.  Existen dificultades para aclarar dientes manchados por uso de antibióticos o por exceso de flúor.


El blanqueamiento dental interno: se hace en dientes con tratamientos de conducto, dientes que han sufrido golpes.  En este caso se coloca el gel blanqueador dentro del diente.
El blanqueamiento dental externo: Mediante  peróxido de carbamida o peróxido de hidrogeno se afecta la dentina para que cambie de color por la liberación de moléculas de H2O2.  Tiene una duración en la consulta de 45 min. Y se pueden aclarar 8 tonos.  Para que los resultados sean duraderos se recomienda utilizar en casa un sistema de blanqueamiento en férula una vez por mes. despues de terminado el tratamiento se coloca un gel descesibilizante.  La sensibilidad despues del tratamiento es normal y puede durar por una a dos semanas.


Que debes hacer despues de un blanqueamiento dental: 

Se aconseja utilizar una pasta dental para dientes sensibles.
No consumas alimentos o bebidas con colorantes (refrescos, jugo de mora o fresa, remolacha,vino tinto, espinacas, etc) por un mes. Utiliza labiales transparentes.
No se aconseja fumar, puesto que la nicotina contenida en el tabaco mancharia de nuevo los dientes.

viernes, 23 de marzo de 2012

EL MAL ALIENTO

Una situación nada placentera desde el ángulo en el que se mire, tanto para el oyente u oliente, como para el hablante, sobre todo después de que se entera del mal que padece.  Pudiera arruinar una reunión, separarte de la pareja que amas y alejarte de tus amigos.  Un síntoma al que debes prestar atención, si nadie quiere hablar contigo a corta distancia.


Los restos de comida que quedan en la boca después de comer, se descomponen junto con proteínas de la saliva y otros.  Se producen gases de sulfuros volátiles, que producen mal olor en la boca, y además retardan los procesos de cicatrización en la mucosa bucal.
En el 90% de los casos es de origen bucal. Es característico padecerlo en la mañana, debido al estado de reposo y la disminución del flujo de la saliva.  El tabaco, el alcohol y el café pueden agravar los problemas de halitosis. Y son agravados por la presencia de caries, infección de origen dental o enfermedad en las encías.
Tomar agua ayudara en muchos casos a evitar la sequedad bucal, lo que hará circular los fluidos bucales.  Masticar chicle sin azúcar estimulará el fluido de la saliva.
Una dieta rica en fibra, zanahoria o manzana ayudara a eliminar la placa adherida a los dientes y facilitara tu digestión.
Cepillarte tres veces al día, después de cada comida, mantendrá limpios tus dientes.  Si estas en la calle lleva contigo un cepillo y pasta dental.
Limpiar la lengua también es importante.
Utilizar un enjuague bucal retardara la formación de la placa bacteriana.
Si usas prótesis dental, cepíllalas muy bien con un jabón neutro por la parte interna, con un cepillo diferente al que usas para lavar tus dientes y colócalas por las noches, en agua con pastillas efervescentes para limpiarlas, ayudara a eliminar el problema.
Visita a tu odontólogo una vez al año, el te ayudara a localizar y a eliminar el origen del problema.

sábado, 10 de marzo de 2012

LAS RESTAURACIONES

Al eliminar la caries, se desinfecta la cavidad y luego se rellena con un material, que puede ser resina o amalgama.
LA AMALGAMA
Es una aleación de color gris, se retiene en el diente por fricción, contiene 50% mercurio, zinc, estaño, plata, cobre.  Por su contenido de mercurio las amalgamas están prohibidas o tienen restricciones en Suecia, Antigua Unión Soviética, Japón; california, Colorado; Alemania, Europa Y Noruega.  A pesar de las controversias que existen en el uso de las amalgamas;  En pacientes con alto índice de caries y mala higiene dental todavía son indispensables.

LA RESINA
Es un material de restauración estético, que se asemeja al color del diente, y se adhiere químicamente.  Durante la colocación se utiliza acido fosfórico que ocasionalmente puede producir sensibilidad temporal.  Actualmente, gracias a los avances que han ocurrido en la resina en cuanto a las propiedades físico mecánicas, es la más usada. 
Para la selección de uno u otro material se toma en cuenta, características de la cavidad a restaurar, higiene del paciente, accesibilidad al diente y relación de la saliva, posibilidad de aislamiento del diente, costo. 

Ambos materiales tienen resistencia y longevidad similares, colocadas correctamente.

jueves, 23 de febrero de 2012

ENFERMEDAD PERIODONTAL

Es el proceso inflamatorio de las encías, con distintos grados de intensidad, y que pueden afectar la estructura de soporte de los dientes;  desde leve con un ligero enrojecimiento y aumento de tamaño, hasta severa con presencia de hemorragia y pus.  Con frecuencia estos signos son inadvertidos por el paciente.
Es causado por diversos factores; pero el más común es el cálculo dental, que se forma a partir de la placa bacteriana y una vez que este se ha formado solo puede ser retirado en el consultorio.  Cuando hay presencia de pus, existe una destrucción importante de hueso y de los tejidos que rodean al diente, de carácter irreversible.  En la forma más avanzada de la enfermedad se puede ver caída de los dientes.
Aunque en el consultorio es tratada mediante la eliminación del cálculo; no podemos estimular la nueva formación de hueso, a menos que se realicen injertos óseos.  Idealmente el hueso propicio para esto se obtiene de otro lugar del cuerpo,  del mismo paciente; el tratamiento específico a utilizar se determinará después de un  estudio exhaustivo del caso.







viernes, 17 de febrero de 2012

IMPORTANCIA DE UNA CORRECTA HIGIENE DENTAL

Una boca sana estimula las relaciones sexuales, sociales y laborales, es el primer signo de un cuerpo sano; se caracteriza entre otras por presentar dientes cero caries, encías rosadas y contorneadas alrededor de los dientes, ausencia de sangrado al momento del cepillado.




Estas condiciones pueden cambiar por la presencia del biofilm o placa dental, que se forma a partir de la organización de las bacterias sobre los dientes, es la primera causa de caries, enfermedad de las encías y por ende del mal aliento.  Eventualmente se convierte en cálculo o sarro y una vez que se ha formado la única manera de eliminarlo es en el consultorio odontológico.  Para evitar la formación de la placa dental o biofilm se debe mantener una cuidadosa higiene dental que consiste en:
Realizar un correcto cepillado: El error más común al momento de cepillarse es hacerlo muy rápido  y de manera automática, sin tomar en cuenta la forma en que lo hacemos.  La manera correcta de cepillarse es en primer lugar tomar al menos 3 minutos para hacerlo, tener un orden en las arcadas evitando el descuido en algunos dientes y haciendo el barrido en forma vertical desde la encía, ejerciendo un poco de presión y una vibración corta.  La recomendación es cepillarse tres veces al día, el cepillado más minucioso debe ser el de la noche.
Uso del hilo dental: Este se utiliza para eliminar la placa y la comida que no ha alcanzado el cepillo, y se aconseja por lo menos una vez al día (en la noche).  Se debe enrollar unos 60cm en los dedos medios e introducirlo entre los dientes, nuevamente siguiendo un orden en la arcada, desde un extremo hasta el otro sin evitar ningún diente, una vez que lo has introducido realiza un movimiento como si estuvieras limpiando un zapato y limpia dos superficies por vez.
Seguido de esto utiliza un enjuague bucal.